Pintura y Restauración de Llantas
El raspón contra el cordón, la pintura saltada, el óxido asomando en el borde. Es el detalle que más envejece un auto por fuera, y el que más rápido se recupera.
Qué le pasa a una llanta
El daño más común es el raspón de cordón: estacionaste pegado, la llanta rozó el borde y se comió pintura y algo de material en el labio exterior. Es feo, es visible desde lejos y no tiene nada que ver con que la llanta funcione mal.
El segundo es la corrosión. En llantas de aleación aparece como burbujitas debajo del barniz, casi siempre partiendo de una piedra que saltó la pintura o de haber lavado con un producto ácido demasiado agresivo. Una vez que entró, el óxido de aluminio sigue avanzando por debajo y va levantando el barniz alrededor. En llantas de acero es óxido común, y se ve directamente.
El tercero es simplemente pintura vieja: llantas que perdieron el brillo, se pusieron opacas o quedaron con el color desparejo entre las cuatro.
Los tres se resuelven trabajando la superficie y repintando. La llanta vuelve a verse entera y, si querés, en otro acabado del que tenía.
Qué se pinta y qué no se toca
Una llanta no es una pieza decorativa: sostiene el auto. Hay daños que son estéticos y hay daños que no lo son, y no conviene confundirlos.
Se repara y se pinta
- Raspones de cordón en el labio y en los rayos, incluso cuando falta algo de material.
- Pintura saltada, descascarada u opaca.
- Corrosión superficial en llantas de aleación, tratando la zona antes de repintar.
- Óxido en llantas de acero, que se lija, se trata y se pinta.
- Cambio de acabado: negro satinado, grafito, plata o el color que quieras, en las cuatro.
No se pinta: se revisa o se cambia
- Llanta fisurada. Una fisura es un problema estructural. Pintarla la esconde y la deja igual de peligrosa.
- Llanta doblada o con el labio deformado por un pozo: además de perder aire, descompensa el balanceo.
- Llanta con el asiento del talón dañado, donde apoya la cubierta.
- Llantas que ya fueron soldadas. Necesitan evaluación específica antes de cualquier trabajo estético.
- En todos estos casos te lo decimos y no seguimos adelante. Preferimos perder el trabajo antes que devolverte una llanta que se ve bien y no está bien.
¿No sabés si tu llanta está solo raspada o algo más?
Mandanos fotos del daño de frente y de perfil. Si vemos algo que no cierra, te lo decimos antes de que traigas el auto.
Cómo se hace
El aluminio no acepta el mismo sistema de pintura que la chapa. Ese es el detalle que define si el trabajo dura o se pela en unos meses.
Revisión
Antes de cualquier cosa se revisa la llanta buscando fisuras y deformaciones. Si aparece algo estructural, el trabajo estético no se hace.
Preparación
Se desmonta la rueda y, según el alcance del daño, se saca la cubierta o se enmascara. Limpieza a fondo: pintar sobre polvo de freno no agarra.
Lijado y relleno
Se lija el raspón hasta sacar el material dañado y, donde falte, se rellena con masilla apta para aluminio. Se lija de nuevo hasta reconstruir el perfil original del labio.
Imprimación
Fondo específico para aluminio. Es lo que le da agarre a la pintura sobre un material al que un fondo común no se adhiere bien.
Color, barniz y armado
Color y barniz en el acabado elegido, secado, montaje de la cubierta y balanceo, que hay que rehacer siempre que la cubierta se sacó.
Cómo pueden quedar
Negro satinado
El más pedido. Baja el protagonismo de la llanta y hace ver el auto más bajo. Disimula muy bien el polvo de freno.
Grafito o antracita
Gris oscuro. Funciona bien en autos claros, donde el negro puro puede quedar demasiado marcado.
Plata
Devolverle a la llanta el aspecto de fábrica. Es lo que se elige cuando el auto va a venderse.
Color a elección
Se puede pintar del color de la carrocería o de un contraste. Conviene verlo con el auto delante antes de decidir.
Llantas en el taller
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Si al raspar el cordón también te llevaste el paragolpes o el zócalo, se resuelve en el mismo paso.
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Dónde atendemos
El taller está en Troncos del Talar y trabajamos con todo el partido de Tigre. El vehículo se acerca al taller: no hacemos retiro a domicilio.
Preguntas sobre llantas
Sí, es el trabajo más habitual. Se lija la zona hasta sacar el material dañado, se repone lo que falta con masilla apta para aluminio y se reconstruye el perfil del labio antes de imprimar y pintar. En raspones muy profundos, donde se comió mucho material, conviene que veamos la llanta en persona para confirmar hasta dónde llega.
No. Una fisura o una deformación son daños estructurales, no estéticos: pintar encima las esconde sin resolverlas, y una llanta que se ve bien pero está comprometida es un riesgo para el que maneja. Si al revisar la llanta encontramos algo así, te lo decimos y no avanzamos con el trabajo de pintura.
Depende de dónde esté el daño y del acabado que quieras. Si el trabajo llega hasta el labio o se va a pintar la llanta completa, hay que desmontar la cubierta para llegar bien al borde. Cuando la cubierta se saca, después hay que rebalancear la rueda: es parte del trabajo, no un extra opcional.
Sí. En acero el problema típico es el óxido, así que la clave está en lijar hasta metal sano y tratar la superficie antes de imprimar. Si se pinta encima del óxido, vuelve a salir en poco tiempo.
Una llanta pintada y barnizada se lava normalmente. Lo que conviene evitar, en una llanta pintada y también en una de fábrica, son los limpiallantas ácidos muy agresivos: son justamente los que arrancan la corrosión que después levanta el barniz. Con agua, shampoo neutro y un cepillo blando alcanza.
Sí. Negro satinado, grafito, plata o un color a elección. A diferencia del color de la carrocería, el de las llantas no figura en el título del vehículo, así que no hay ningún trámite de por medio. Si dudás entre dos, traé el auto y lo miramos con la llanta al lado del color real de la carrocería.
Hay que dejar las ruedas: el sistema de pintura tiene etapas de secado que no se pueden acortar, y son cuatro llantas. Cuando veamos el estado real te decimos cuánto necesitamos, y podés coordinar para no quedarte sin el auto más de lo necesario.
Sí: seis meses de garantía sobre la reparación. Si dentro de ese plazo notás algo vinculado al trabajo que hicimos, escribinos y acercá la rueda o el auto al taller para que lo veamos.
Mandanos fotos de las llantas
Una de frente y una del perfil del labio, que es donde se ve la profundidad del raspón. Contanos también si son de aleación o de acero.
Enviar consulta por WhatsApp
Cuatro llantas cambian el auto entero.
Mandanos fotos y te decimos qué se puede hacer con las tuyas.
Taller